Duermo en un acorde mágico
Y despierto al oírlo tocar
Y despierto al oírlo tocar
La primera vez que dijeron mi nombre terrestre, "Adriana" y no se referían a mí, me puse a llorar con gran tristeza. En el lugar de donde vengo, cada ser tiene un nombre diferente. No importa la cantidad de seres, cada uno es diferente en esencia y eso se debe reflejar en su nombre. En este lugar, debe de haber miles de Adriana's más que yo, por muy única que pueda parecer mi forma de ser. La segunda vez que ocurrió, me di cuenta de que no era tan malo como para llorar, pero no evitó que siguiera extrañando mi individualidad bien marcada. Conforme fui creciendo como persona, supe que puedo transformar mi nombre como yo quiera. Esto lo supe porque un día, sin más ni más, me dijeron "Adri", que, al seguir creciendo mi forma terrestre, se transformó en un más aceptable -para mí- "Addy", gracias a una amiga de la secundaria. Fui Addy durante una larga e importante etapa de mi vida. Abrí los ojos a muchísimas cosas y comenzaron a decirme del modo más estúpido que leo demasiado y soy muy curiosa. En ese momento supe que si llegué a este planeta y no a otro, fue porque así me estaba destinado, porque soy capaz de hacer algo grande aquí.
Los recuerdos se me botaron de las venas desde ayer. Es algo que no me gusta detener, aunque, con ello, salgan lágrimas y/o risas desesperadas ( de ésas que hacen que te duela el abdomen más que cuando haces diez minutos de abdominales mientras inflas un globo tres veces al día para lograr domar a tu diafragma y apoyar bien las notas agudas), aunque sea triste y doloroso a veces.
Ayer fue la noche colonial de mi preparatoria y vi a personas a quienes extrañaba mucho y otras a quienes no esperaba ver de nuevo. Vi a la miss Vicky, de dibujo, ella me pasaba discos enteros de música bien chida, sobre todo de jazz y cosasdemuybuengusto,meparece. Me confesó que ha leído mi humilde blogsito. Me dio muchísimo gusto eso. Fue como si siguiéramos en contacto sin tener que hablar directamente. Vi también a Fuji, mi profe de Física al que llegué a querer mucho a pesar de su supuesta indiferencia con los alumnos je, je, je. El profe tiene corazón de pollo, no'más se hace, yo lo sé, pero shhhh! Vi también a Vicente, de Informática y me preguntó si ya me había casado con mi novio, a lo que contesté un, "Chale, Vicente ¬¬". En fin, el profe no era chismoso, sólo quería hacernos dudar un poco sobre nuestros inciertos destinos je, je, je. Vi a Montoro, el coordinador sudoroso de Informática a quien no olvidaré por darnos la mejor receta de caldo de posho: "1.- Agarran al poshito. 2.- Lo meten a la oshita. 3.- Ya está el caldo de poshito." Lo malo de esa receta, para los que estaban hasta el frente del salón, fue la saliva que salía del profe al pronunciar las "sh" que pretendían ser "ll". Para mí, fue muy gracioso. Vi a la maestra Rocío de la secundaria, nos impartía literatura el segundo año. La extrañaba mucho. Ella me terapeaba y era muy linda. Nos leyó, Donde habitan los ángeles, de un modo muy emotivo. Se tragaba las lágrimas en la parte de Alejandra y yo sí me puse a llorar. Quiero muchísimo a esa señora.
Vi a una amiga de la secundaria: Maricarmen. El encuentro fue increíble. Duramos abrazadas como cinco minutos y no quería soltarla. Ah... Más recuerdos... Con ella y otros amigos reíamos, llorábamos, nos tirábamos en el suelo a ser felices, hacíamos pic-nic's en clases de Inglés, jugábamos a aventarnos bolitas de papel; con la miss Rocío, tirábamos dardos al periódico mural del salón... Éramos muy inmaduros, sí, pero muy felices también... Es una etapa que guardo mucho en mi corazón (aunque éste no tenga memoria, me vale monjas). Maricarmen fue la primera en llamarme, Addy. Vi a Mickey -¿Mouse? Pues, no, pero vi una botarga de Tigger, si les interesa-, otro niño de ésa época. Él cambió un buen, ahora fuma y dice muchísimas peladeces, pero, regresando a la secundaria, era muy lindo, el chamaco. Nos llevábamos muy bien... Ah... Recuerdos... Son muy lindos...
Me encontré a muchísimas personas que fueron parte de mi espiral en algún momento y que, por momentos, aparentemente largos o cortos, lo siguen siendo: Jessy, la hermana de Diana (a ella no la vi), los papás de un ex-amigo de mi hermana, a Fabián, el bajista 'noesmiproblemawey' de una banda que no prosperó conmigo en ella, Jaffet, un chavo de la secundaria que hacía -o hace, no lo sé de cierto- posadas familiares bien chidas y otros varios.
Extrañé ver a Paquito bailar. Vi al grupo de danza sin él y fue como si no tuviera motivo de estar sentada en esa grada...
Me subí a los juegos y me di cuenta de que sí puedo apoyar para llegar a notas agudas je, je, je (gracias por subirte conmigo =$)...
Me senté frente a los salones de inglés con mi él y lloré, porque soy bien pinche sensible... Una vez entramos al salón con la lengua de fuera para que se secara y se sintiera rico volver a meterla je, je, je. Llevé muchas veces a mi Chavelita a ese lugar. Las escaleras... Los salones... Las jardineras... Los preparativos para la noche colonial... La biblioteca... Los ensayos... Las cortersías para refresco... El desmadre... El tiempo libre de verdad... Los maestros... Las personas a quien tanto quise y quiero llegan a mi cabeza de un modo tan rápido que no logro escrbir sobre todos... Mi Lapita, Víc Ventura, Álvaro, Eric, Bea, Eli-Eli, Paquito, Yumi, Rolando "El compañero", Rolando "El fideo" (ja, ja, ja,), Sandy, Ivonne, el taxista, Cuco, Vicky Form, Sersssssssss, Poncho... ¡Ah! ¡Tantos recuerdos tan diferentes en el mismo sitio! ¡La cabeza me da vueltas! Hay un reloj en mí que me da miedo, carajo... No quiero dejar de recordar, pero hay cosas que no me gustan... Aún así... No quiero... No puedo porque no quiero...
No había luna terrestre... No se veían estrellas... Había muchas nubes y el viento era frío... Pero, estando con él, el cielo era hermoso -I´m sorry, Loui, but a kiss is not just a kiss and a sight is not just a sight-... Hace un año éramos amigos y te molestaba porque simplemente me caías bien. Hace un año me daba hasta gusto que tuvieras a alguien quenoerayo... Hace un año nos sentábamos en el suelo a cantar y te compartía de mi chocolate Vaquita... Hace un año... Ah... Más recuerdos... Te lo dije ayer... Cambiaste el cielo...
Mi nombre en el otro planeta era muy lindo, muy único, muy importante, pero, es un precio que no negaría, pues, mis recuerdos ahora son más y me han hecho crecer muchísimo... Además, ahora soy Addhy y no cualquier Adriana más, pero no me túteen a la primera, por favor...

1 soñadores:
no puedo decir gran cosa. Ayer yo también recordé muchas cosas...
Muchas gracias por estar ahí conmigo.
Gracias por estar.
Te ammö Lunnithä!!!
Publicar un comentario