
Mil prácticas de laboratorio, mil ejercicios de series que tienen que ver con Matemáticas, exámenes no reprobados por intuición... Eso hay en la UNAM en estos días de locura reposicionista de clases...
El piano... Piano man... Quiero uno, son lindos y pesados y difíciles, más aún si tienen manos pequeñas como las mías que con trabajos alcanzan la octava en un teclado eléctrico... Ah... Me valdría madres y me rompería los huesos de los dedos si fuera necesario, pero no lo es. Sólo hace falta mucha paciencia y esperar a que llegue el momento de que pueda se dueña de MI instrumento... Por ahora, me conformaría con uno de esos pequeños que no tienen cola, pero, cuando tenga más espacio, quisiera uno muy grande, de madera muy fina y con un sonido delicioso...
Un tipo me dijo una vez, "Pues claro que quieres piano, los pianistas ganan un friego." Yo sólo pude pensar, "No mames, ni que pensara como tú"... Aaaaah... Bueno, ya llegará, mientras seguiré adivinando cómo colocar la voz para no lastimarme...
Se perdieron del post de ayer, por alguna razón desconocida, me di cuenta de que no se subió y se borró... Ni modo...

1 soñadores:
Cielo, ya es recta final del semestre UNAMense :$ ya casi, amor... Tú (nosotros jeje) puedes (podemos)
Serenidad.
Confía y Espera
TE AMMÖ!
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