Te dejo este cuento, para que lo leas mientras no me encuentro al otro lado del ordenador,
para que no me extrañes tanto y, si llegas a hacerlo, tengas con qué recordarme.
para que no me extrañes tanto y, si llegas a hacerlo, tengas con qué recordarme.
Hace muchos ayeres que la vida no era sencilla. Se veía a sí misma sentada frente a una ventana, pero ella no miraba hacia afuera. En cambio, parecía mirar a su interior, pues le abría un mundo surreal a la vista de otros, pero más carnoso a sus sentimientos, más armonioso y menos doloroso, tal vez. No se trataba de evadir la realidad, sino de verla de un modo diferente.
En realidad, no aprendió sola a hacerlo. Empezó a lado de un chico alto y despeinado, quien solía tomar su mano cuando más lo necesitaba. Su nombre, era Peter, o Pedro, para ser más correctos, pero, no solía ser llamado por su nombre, sino por alguna de sus características. El nombre de la chica no importa mucho, pues también solía ser diferente, pero el suyo variaba con cada luna llena.
Como iba diciendo, ella empezó a su lado a ver el mundo con un distinto sazón. Pero no fue fácil convencerla. Todo empezó una noche, cuando él la fue a buscar, se esforzó por enamorarla y quiso llevársela entre sus brazos, pero la chica tenía un futuro muy bien formado, un plan de vida ya forjado y no incluía nuevos sabores. Ella quería sentarse a conocer el mundo. Así es. Ver el mundo desde una silla, con libros frente a ella. Una silla como en la que ahora se encuetra sentada.
Él se enamoró de ella muy pronto. Ya no sabía qué hacer para lograr sostenerla entre sus brazos y llevarla a conocer el mundo de verdad.
Una noche, se miraron directamente a los ojos. Todo parecía mágico, como si nada más existiera. Se abrazaron muy fuerte, sintiendo que no querían apartarse el uno del otro. De pronto, ella comprendió que estaba enamorada. Comenzó a dejarse llevar, por primera vez en toda su vida, por lo que sentía. El primer beso fue más que mágico. Fue como si un grupo de árboles bailaran a su alrededor al ritmo de tambores. No escucharon violines, pero, en cambio, llegó a sus oídos el sonidos de algunas trompetas y saxo's tocando polcas a lado de un súper tololoche... No pretendían entender de dónde había salido todo aquello. Él no lo había preparado -esta vez- y ella no hubiera sabido cómo. Luces, lluvia, música, árboles y hasta pequeñas ratas saliendo de sus agujeros para espantarla y que él la pudiera proteger. Se dejaron llevar, fueron descubriendo que podían sentir más y más cada vez, con cada soplo de viento, con cada suspiro, con cada mirada directa a los ojos del otro...
Empezaron a volar, como si polvo de hadas los hubiera invadido completamente. Vieron las estrellas de cerca y conocieron mundos paralelos que daban miedo y otros que eran bellísimos. Así fue como ella como comenzó a conocer la vida de verdad.
Volaron por mucho tiempo, hasta que él tuvo que decidir entre mantenerse joven e irse o llevársela y permanecer ambos jóvenes. Escogió demasiado pronto, pues no le había preguntado a ella qué pensaba. Pensó que todo iba a salir bien, pero se equivocó.
A pesar de todos sus logros, ella no quería dejar sus libros y su lugar frente a ellos. Ella decidió dejarlo ir, pues creía que sus planes tenían más importancia que un amor volátil (volador) y efímero, como el viento.
Por eso ahora está desconsolada frente a una ventana, sonriéndole a sus fieles recuerdos. El día en que él partió de su lado fue uno lluvioso. Parecía que el cielo lloraba con ella, intentando de modo inusual entenderla.
Las noches pasaron y ya no sabían uno del otro. Ella siguió sus libros, pero no voló más. Él siguió sus edades de juventud, pero no volvió a amar por temor.
Tan fácil hubiera sido sacrificar un poco de ambos, pero, a veces, las cosas no son así de fáciles. Hay situaciones que nos distancian, aunque nos sintamos cerca. Aún así, se siguieron amando...
Y son sólo cuatro días... Pff!!
Te voy a extrañar mucho
Te amo y eso me mantiene fuerte
Te voy a extrañar mucho
Te amo y eso me mantiene fuerte

2 soñadores:
4 días que son eternos :( aún me quedan algunos recursos para extrañarte menos...
Suerte, luna preciosa...
Te ammö
PUES A MÍ ME PARECE QUE ESTA POESÍA ES ENTUSIASMANTE.
GRACIAS,AMIGA
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